Nuevo comandante de la Policía asume en medio de controversias

El presidente Rodrigo Paz posesionó al coronel Adrián Álvarez Arizmendi como Comandante General interino de la Policía Boliviana. Junto a él, se nombró al coronel Roger Roca Saavedra como Subcomandante General y Jefe de Estado Mayor interino, y al coronel Franz Williams Cabrera Quispe como Inspector General de la institución.
Tras su nombramiento, Álvarez indicó que su gestión se enfocará en cumplir con las regulaciones del estado de excepción y que se priorizará el diálogo con los sectores que planeen adoptar medidas de presión.
La renuncia de Mirko Sokol se produjo en un contexto de polémica, donde su abogado, Abel Loma, aseguró que su cliente decidió dejar el puesto debido a los ataques y presiones que recibió por su lucha contra la corrupción dentro de la Policía.
Loma también alegó que Sokol enfrentaba hostigamiento por parte de entidades del gobierno y la Fiscalía, y que había denunciado la existencia de un grupo de oficiales que buscaban su destitución.
En relación a la captura del expresidente Evo Morales, Álvarez declaró que primero revisará los informes del caso para comprender la situación y, a partir de ahí, definir una estrategia de acción.
Paz, en su discurso, instruyó a los nuevos mandos policiales a fortalecer la presencia del Estado en áreas donde la institucionalidad es deficiente y a luchar activamente contra la delincuencia organizada, el narcotráfico, el narcoterrorismo, el contrabando y la corrupción.
"Los territorios en Bolivia donde no hay cobertura plena deben ser atendidos con firmeza, y quienes infrinjan la soberanía nacional deberán enfrentar las consecuencias de sus actos".