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  • MUNDO
  • Por Marlene Fuertes

Revelaciones del telescopio Hubble sobre las fusiones galácticas de la Vía Láctea

La Vía Láctea, hoy reconocida como una vasta galaxia espiral que contiene cientos de miles de millones de estrellas, no siempre tuvo esta magnitud. Su crecimiento se ha visto impulsado por la formación de nuevas estrellas a partir de nubes de gas y la incorporación de estrellas, gas y materia oscura a través de fusiones con otras galaxias.

Investigadores han reconstruido las primeras etapas evolutivas de nuestra galaxia utilizando los "exquisitos" datos del telescopio Hubble. En un estudio publicado en Nature Astronomy, liderado por Davide Massari del Observatorio de Astrofísica y Ciencias Espaciales de Bolonia, se ha identificado una fusión significativa que ocurrió hace aproximadamente 11.800 millones de años, solo 2.000 millones de años después del Big Bang.

Para llevar a cabo este análisis, los científicos, incluyendo expertos de España, examinaron 39 cúmulos globulares —agrupaciones densas de estrellas— que funcionan como verdaderos yacimientos arqueológicos cósmicos. A través de observaciones del Hubble y sofisticados modelos estadísticos, lograron determinar las edades y composiciones químicas de estas agrupaciones estelares.

Impactos de fusiones galácticas en la historia

Entre los hallazgos más relevantes, se destaca una fusión con una galaxia enana conocida como "Gaia-Sausage-Enceladus", que ocurrió hace 10.000 millones de años y que tuvo un impacto significativo en la estructura del disco estelar de la Vía Láctea. Este trabajo también llevó a los investigadores a identificar otros eventos que moldearon la evolución de nuestra galaxia.

Massari señala la importancia de estos descubrimientos: "Nuestro hogar es la Vía Láctea, pero no sabemos cómo se construyó nuestra casa. En este artículo descubrimos de dónde procedió el primer lote significativo de ladrillos: una galaxia enana a la que llamamos LKH ('Low-energy-Kraken-Heracles')."

Los datos provenientes del Hubble, junto con información de la misión Gaia de la ESA, permitieron a los investigadores discernir una población de cúmulos globulares distinta, que revela cuándo la galaxia enana fue absorbida por la Vía Láctea y cuál era su masa. Se estima que esta galaxia tenía una masa estelar comparable a la de "Gaia-Sausage-Enceladus" y que gran parte de su material fue incorporado en las áreas internas de nuestra galaxia.

El análisis también sugiere que podría haber ocurrido una serie de fusiones menores antes de la de "Gaia-Sausage-Enceladus". Estos descubrimientos pueden cambiar nuestra comprensión de las primeras fases de la evolución de la Vía Láctea, que anteriormente se pensaba que solo incluían estrellas nacidas en la propia galaxia.