Senador Ávila asegura la vigencia del derecho a la protesta pacífica

Diego Ávila, presidente de la Cámara de Senadores, comentó que las manifestaciones pacíficas son aceptadas a pesar del estado de excepción que rige por 90 días en el país, implementado para evitar pérdidas económicas y el desabastecimiento.
El estado de excepción fue instaurado tras un paro que duró 53 días y que ocasionó severas interrupciones en la actividad económica. La Asamblea Legislativa aprobó su extensión a pedido del Ejecutivo, buscando así mantener el orden y la continuidad laboral.
Ávila destacó que el derecho a protestar es legítimo siempre que no perjudique a terceros. Sin embargo, hizo hincapié en que los bloqueos no son aceptables, una postura que refleja la necesidad de equilibrar la protesta social con el orden público.
Las tensiones continúan en carreteras como la ruta Cochabamba-Santa Cruz, donde grupos de pobladores y transportistas mantienen sus demandas hacia el Gobierno. Estos sectores ven los bloqueos como su única forma de hacer escuchar sus necesidades.
Desde la perspectiva de los empresarios agroindustriales y gremiales, los bloqueos han generado pérdidas millonarias y un notable desabastecimiento. A pesar de ello, el Gobierno sostiene que el estado de excepción ha contribuido a mantener la paz y la continuidad en el trabajo.
"No pasa nada" si las protestas son pacíficas, afirmó Ávila en una reciente entrevista, enfatizando que el diálogo es la clave para resolver los conflictos que puedan surgir.
Finalmente, Ávila recordó que la responsabilidad de la implementación del estado de excepción recae en el Ejecutivo, que mantiene mesas de diálogo con diferentes sectores para evitar la escalada de los conflictos y fomentar una solución pacífica a las demandas sociales.