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Tensiones en el Mercado Bolívar: Comerciantes piden reubicación ante agresiones

El 20 de agosto de 2026, a las 17:30, se desató una pelea en el Mercado Bolívar de Oruro, evidenciando problemas de convivencia entre los comerciantes. La situación se intensificó luego de que una adulta mayor, Mery C., de 65 años, fuera agredida físicamente, lo que ha motivado un reclamo masivo por parte de los vendedores que piden soluciones inmediatas.

El origen del conflicto radica en la instalación no autorizada de cámaras de vigilancia por Esmeralda C., quien antes era vendedora. Mery C. solicitó la restitución de sus pertenencias y fue atacada por Esmeralda. Este caso ha destapado un patrón de hostigamiento hacia varios comerciantes por parte de la familia de Esmeralda.

El comisario Adrián Condori admitió que las tensiones en el mercado no son recientes y están ligadas a disputas económicas. Acordaron en un Acta de Buen Entendimiento que prohíbe agresiones y establece sanciones para quienes no respeten los acuerdos firmados.

Tras la agresión, Mery C. presentó su denuncia en la comisaría del mercado, donde se encontraba el comisario. La disputa escaló cuando Esmeralda le propinó un golpe en la cara, lo que llevó a Mery a buscar asistencia médica y a que la policía interviniera en el conflicto, llevando a ambas mujeres a las oficinas de la Felcc.

Mery, al expresar su indignación, declaró: "Vengo a colocar denuncia por todo lo que estoy sufriendo, la agresión física y psicológica de la señora Esmeralda y de sus hijas… No hay justicia para mi persona". Ella argumentó que el problema de las cámaras afecta su privacidad y exigió la reubicación de Esmeralda.

Por su parte, Esmeralda C. defendió su posición, mencionando que ha tenido conflictos económicos con Mery, quien intentó aumentar injustificadamente el alquiler de su puesto. Esmeralda aseguró que solo utiliza el espacio como depósito y no para realizar ventas directas.

Las vendedoras del sector han manifestado un temor creciente ante el comportamiento agresivo de Esmeralda y su familia, quienes han sido acusadas de hostigamiento sistemático. Una comerciante expresó su preocupación: "Pedimos a las autoridades que se quiten las vendas de los ojos… Todos estamos con miedo".

El comisario Condori subrayó que la violencia y las disputas económicas han sido una constante en el Mercado Bolívar, y enfatizó la necesidad de que las autoridades municipales actúen para evitar un clima de inseguridad y conflictos mayores en el centro de abasto.