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  • MUNDO
  • Por Marlene Fuertes

Trágico accidente aéreo en Pensilvania: avioneta colisiona con helicóptero policial

El miércoles se produjo un grave accidente en las proximidades del aeropuerto de Carlisle, en Pensilvania, donde una avioneta y un helicóptero policial chocaron en el aire, provocando la muerte de uno de los pilotos involucrados.

La aeronave implicada en el siniestro era un modelo Cessna 150, mientras que el helicóptero pertenecía a la unidad de aviación de la Policía Estatal y era un Bell 407. Los equipos de emergencia acudieron rápidamente al lugar tras el impacto, que ocurrió a unos 170 kilómetros al noroeste de Filadelfia.

Detalles del accidente y la respuesta de las autoridades

Según el teniente coronel George Bivens, comisionado interino de la Policía Estatal de Pensilvania, la avioneta estaba en proceso de aterrizaje cuando se desvió y colisionó con el helicóptero, que se encontraba cerca del suelo. Sin embargo, no se ha determinado si el helicóptero había aterrizado o aún estaba en el aire al momento del impacto.

Los daños sufridos por el helicóptero fueron severos, con la pérdida de sus palas y el botalón de cola, lo que provocó que la aeronave se estrellara de costado. Dos agentes que se encontraban a bordo quedaron inicialmente atrapados, pero uno de ellos logró romper una ventana y ayudar al otro a salir. Ambos fueron llevados al hospital y se encuentran fuera de peligro.

Los agentes involucrados pertenecían a la unidad de aviación de élite de la Policía Estatal y estaban realizando un ejercicio de entrenamiento en el momento del accidente. El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, expresó su pesar por el incidente y señaló que pudo haber tenido consecuencias aún más trágicas.

Las autoridades aún no han revelado la identidad del piloto fallecido, y se encuentran en proceso de notificar a sus familiares. También se investiga si había más personas a bordo de la Cessna 150, ya que este modelo es un avión biplaza comúnmente utilizado para la formación de pilotos.

Las investigaciones están a cargo de la Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), quienes evaluarán las circunstancias y la trayectoria de ambas aeronaves para determinar las causas del choque. Hasta el momento, el saldo final es de un piloto fallecido y dos agentes sobrevivientes en un accidente calificado como extremadamente violento.