Transportistas de carga exigen liberar la importación de diésel ante crisis en el sector

La falta de diésel sigue siendo un tema crítico que impacta negativamente al sector del transporte pesado internacional en Bolivia. Los transportistas han reportado que la escasez de combustible y las largas filas en las estaciones de servicio están limitando drásticamente sus jornadas laborales y obstaculizando el traslado de productos esenciales como alimentos, así como las importaciones y exportaciones.
Marcelo Cruz, representante del Transporte Pesado Internacional, comentó que los conductores pueden pasar varios días en la espera de combustible, lo que representa un desafío significativo para sus operaciones. "Necesitamos diésel para transportar alimentos desde Santa Cruz y llevar a cabo nuestras importaciones y exportaciones. Esto está afectando gravemente la economía del país", señaló.
Cruz explicó que cada camión debe estar activo en la carretera para generar ingresos; sin embargo, el tiempo perdido en las estaciones de servicio se traduce en pérdidas económicas. "Si de siete días de trabajo, cuatro se pasan en un surtidor, eso limita entre el 40% y 50% de nuestra actividad", aseguró.
Además, la situación no solo impacta a los propietarios y conductores, sino que también repercute en los costos de los productos en el mercado. "Cuando los camiones están detenidos por la falta de combustible, eso incrementa el costo final de los productos que llegan a los consumidores", explicó.
Ante esta problemática, el sector del transporte pesado internacional solicita que se liberalice la importación de combustibles, permitiendo que las empresas privadas puedan acceder sin el pago de impuestos. Cruz argumentó que esto podría generar mayor oferta y competencia en el mercado, lo que beneficiaría a todos.
"Proponemos que se permita la importación de combustible sin impuestos para que las empresas que cuentan con dólares puedan competir con el precio estatal de Bs 9,80", indicó el dirigente.
Mientras las filas siguen creciendo y las pérdidas se acumulan, los transportistas están considerando movilizaciones como forma de protesta. Cruz mencionó que están en conversaciones con otros sectores para organizar una manifestación.
Sin embargo, puntualizó que la intención de las movilizaciones no es generar inestabilidad política, sino solicitar soluciones concretas a la crisis del combustible. "No es para desestabilizar al Gobierno, sino para exigir una respuesta ante esta situación", concluyó.