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  • MUNDO
  • Por Marlene Fuertes

Un adolescente y su abuelo sobreviven a la inundación en Nepal

En la mañana de un día que cambiaría sus vidas, Abhishek Sharma se dirigía a la escuela en Devighat, un pueblo en el distrito de Nuwakot, cuando una violenta inundación comenzó a desatarse, llevándose consigo su hogar y la tranquilidad de su comunidad.

Mientras corría de regreso, Abhishek tuvo la fortuna de encontrarse con su director escolar, quien le advirtió sobre la inminente amenaza del agua. Siguiendo su consejo, el joven dio la vuelta, pero no sin antes decidir ayudar a su abuelo, que se encontraba sentado a un costado del camino.

El adolescente levantó a su abuelo sobre su espalda y comenzó a ascender hacia una zona más alta, donde finalmente la familia encontró refugio. A pesar de que lograron escapar sin heridas, su hogar quedó completamente destruido. "El río se la llevó. No quedó nada", relata Abhishek con tristeza.

Devighat, una comunidad que ahora enfrenta una severa crisis, quedó cubierta de barro, escombros y piedras. A más de cinco días de la tragedia, varios cuerpos permanecen atrapados bajo los escombros, y las autoridades luchan para acceder a las áreas más afectadas por la inundación.

Tras trece días en la montaña, Abhishek y su familia fueron trasladados a un hospital ayurvédico que ha sido habilitado como refugio para los sobrevivientes. Allí, el joven ha comenzado a asimilar lo ocurrido mientras recorre las calles llenas de barro junto a sus amigos.

La situación en Devighat refleja el panorama de devastación que atraviesa Nepal, donde cientos de vidas han sido perdidas, y muchas personas aún siguen desaparecidas. Los equipos de rescate continúan trabajando para localizar a los desaparecidos y remover los escombros.