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  • MUNDO
  • Por Ramón Zenteno

Wami, el rinoceronte blanco, emprende un viaje hacia México por la conservación de su especie

El equipo del zoológico de París se despidió con pesar de Wami, un rinoceronte blanco de 15 años que fue enviado a México para contribuir a la diversidad genética de su especie. Este traslado se realizó el martes por la tarde, cuando Wami fue llevado a un avión con destino a Guadalajara, donde se encuentra uno de los principales zoológicos del país.

Con un peso de 2,4 toneladas, el proceso de carga de Wami en su contenedor tomó más de una hora, ya que el animal necesitaba adaptarse a su nuevo entorno antes de comenzar un viaje de 12 horas en un avión de carga especialmente fletado para esta misión.

Alexis Lécu, director científico del zoológico, explicó que el programa de cría de rinocerontes en Europa ha alcanzado un punto crítico, con un número elevado de animales y escaso espacio disponible, lo que ha llevado a buscar alternativas en América para garantizar la viabilidad de la especie.

La situación de los rinocerontes blancos

Actualmente, se estima que hay 326 rinocerontes blancos en 83 zoológicos que forman parte de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA), con un promedio de entre 5 y 10 nacimientos al año. Sin embargo, su esperanza de vida en cautiverio puede alcanzar los 35 a 40 años, lo que subraya la necesidad de preservar su genética en nuevas localidades.

Wami no solo es importante por su presencia física; su capital genético ya ha sido utilizado en programas de reproducción artificial en otros zoológicos europeos. Su traslado a México es crucial, dado que en el continente americano no hay rinocerontes que provengan de su linaje ancestral.

Fabrice Bernard, el cuidador jefe del zoológico, comentó que la preparación para el viaje de Wami fue exhaustiva, anticipando posibles dificultades, como el mecanismo de apertura del contenedor, que debía ser ajustado para evitar cualquier contratiempo al momento de abordar el rinoceronte.

"Es estresante para todos mover a un animal que pesa 2,4 toneladas y que tiene una fuerza colosal", señala Lécu, enfatizando la importancia de asegurar el bienestar del rinoceronte durante el trayecto y su aclimatación en el nuevo zoológico.