YPFB enfrenta problemas logísticos que provocan desabastecimiento de combustible

El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, declaró que la escasez de combustible actual y las largas filas en las estaciones de servicio no son consecuencia de la falta de dólares ni de recursos financieros, sino de inconvenientes logísticos e institucionales que enfrenta YPFB.
Espinoza destacó que Bolivia cuenta con más de $us 600 millones en reservas internacionales, además de una liquidez adecuada en el Tesoro General de la Nación (TGN). También mencionó que en los primeros cinco meses del año, el país ha registrado un superávit fiscal cercano al 0,2% del PIB.
"No estamos ante un problema de financiamiento. En este momento, las reservas del Banco Central superan los $us 600 millones, por lo que no es una cuestión de falta de recursos", aseveró el ministro.
El funcionario explicó que en los últimos días se han identificado serios problemas logísticos y administrativos dentro de YPFB. Por esta razón, tanto el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, como el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, han decidido intervenir en la empresa estatal para buscar soluciones efectivas.
Espinoza también mencionó que se están gestando "cambios significativos" en YPFB y que en los próximos días se anunciarán nuevas medidas para abordar las filas en los surtidores y asegurar el abastecimiento de combustible.
El ministro subrayó la importancia del combustible para el funcionamiento de la economía nacional y reconoció que el desabastecimiento actual está afectando tanto la vida cotidiana de los ciudadanos como el desarrollo económico del país.
Finalmente, Espinoza comparó la situación actual con el estado de reservas que recibió el nuevo gobierno, que era de aproximadamente $us 51 millones, una cifra que no permitía cubrir ni una semana de demanda de combustible. Insistió en que "no faltan recursos para los combustibles" y enfatizó la necesidad de resolver esta situación de manera urgente, dado su impacto en la economía boliviana.